En el caso de terrenos escarpados y difíciles, facilita mucho la instalación el uso de una subestructura que sólo requiere unos pocos puntos de apoyo y que también puede salvar grandes diferencias de altura. En combinación con el sistema CLIP, los soportes de tarima con un rango de ajuste de 25 a 225 mm pueden conectarse a los raíles de nuestro sistema en varios grosores de perfil prácticamente sin tornillos. Esto te permite reaccionar de forma individual al terreno y seguir garantizando una estructura rápida y estable.