Invernaje de la terraza

A excepción de algunos cálidos rayos de sol, el otoño muestra ahora sobre todo su lado incómodo. Lluvia, frío, viento, hojas que caen… Ya es hora de invernar el patio antes de que llegue noviembre. Esto no sólo garantiza que la zona exterior permanezca protegida, sino que también facilita el regreso de la primavera. Aquí tienes algunos consejos sobre cómo preparar tu patio para la estación fría.

Guarda los muebles

El primer paso para invernar el patio es guardar los muebles de jardín. Los muebles de madera y metal deben guardarse en un lugar seco para evitar que se dañen con las heladas y la humedad. Los muebles tapizados y los cojines deben guardarse en cajas adecuadas o en el interior para protegerlos del moho y la decoloración.

Protege las plantas y las macetas

Tus plantas y macetas deben prepararse para el invierno para evitar que se dañen por las heladas. Las plantas delicadas pueden llevarse al interior, mientras que las plantas resistentes deben cubrirse con una capa gruesa de mantillo. Las macetas de barro o cerámica deben guardarse en un lugar seco, ya que pueden agrietarse fácilmente con las heladas.

Limpieza y cuidado del revestimiento del suelo

Dependiendo del material, el revestimiento del suelo de tu patio también requiere atención. En el caso de las tarimas de madera, es importante eliminar el musgo y las algas para minimizar el riesgo de resbalones. Si es necesario, también puedes limpiar y volver a sellar la tarima de madera para protegerla de la humedad y el moho. Sin embargo, si es posible, las tarimas de madera sólo deben aceitarse una vez al año después de la limpieza de primavera, ya que de lo contrario puede desarrollarse una pátina, que contribuye a aumentar el grado de resbaladicidad. Con las tablas de WPC o las baldosas de cerámica, de momento no hay problema; basta con barrer o limpiar la suciedad gruesa. En general, sin embargo, debes asegurarte de que el desagüe del suelo esté despejado para evitar el agua estancada.

Protección contra la nieve y el hielo

A medida que se acerca el invierno, debes asegurarte de que tu patio también está protegido de la nieve y el hielo. La sal o los fundentes químicos, por ejemplo, pueden dañar el suelo de madera, por lo que es aconsejable colocar esteras o rejillas para reducir la nieve y el hielo y garantizar la protección. Sin embargo, nuestras tarimas de WPC o baldosas de cerámica son en gran medida insensibles a este respecto y pueden limpiarse cuidadosamente de nieve y hielo con sal, una escoba y una pala de plástico. Sin embargo, siempre hay que evitar los bordes afilados de las herramientas metálicas de jardín para evitar arañazos y daños en las superficies.

Tejados y toldos

El tejado y los toldos también necesitan mantenimiento o al menos una revisión rápida antes de que se acerque el invierno. Retira las hojas y la suciedad del canalón y asegúrate de que el agua pueda drenar sin obstáculos. Limpia también con cuidado la tela de tu toldo de tejado y asegúrate de que esté seca antes de enrollarla para el invierno. A los toldos bajo cubierta les afecta menos la suciedad en un invernadero acristalado y frío, y pueden utilizarse todo el año. Por último, comprueba las fijaciones y el material para descartar cualquier punto débil en el cristal o similar.